Una de las partidas con un peso creciente en el presupuesto sanitario en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) según un informe de 2013 es la factura farmacéutica. Sin duda al incremento notable de la factura contribuyen los medicamentos biológicos de dispensación fundamentalmente en hospitales. Se estima que en el conjunto de los países de la OCDE si se incluyen los medicamentos hospitalarios la factura asciende al 20% del gasto sanitario, y en el caso de España, hasta el 25%.
El Global. Un reciente informe ha cuantificado el impacto que la llegada de los biosimilares ha tenido en el mercado farmacéutico en términos de acceso a nuevas terapias, cuota de mercado y el efecto de reducción de precio. En concreto, el estudio está elaborado por la consultora especializada IMS Health para la Comisión Europea y se condensa en que la introducción de estos medicamentos está democratizando el acceso de los pacientes a los tratamientos biológicos en el Espacio Económico Europeo (EEE) —UE más, Noruega, Islandia y Liechtenstein—.
El Economista. El espectacular incremento del gasto farmacéutico en hospital registrado el año pasado está muy lejos de ser sostenible para la Sanidad española. Hasta un 28,7% se disparó la actual factura hospitalaria en medicamentos respecto a 2014, que ya rebasa los 8.300 millones de euros, según los datos avanzados por IMS Health.
Quedan pocos días para cerrar 2015, un año que sumaría unos 227.000 casos nuevos de cáncer en España, según datos publicados por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Estas cifras unidas a la introducción en el mercado de nuevos tratamientos junto con el aumento de los precios han avivado, aún más si cabe, el debate sobre el papel de los biosimilares.
AtuSalud. En los años 80 irrumpieron en el mercado los medicamentos biológicos, un nuevo tipo de fármacos que, a diferencia de los tradicionales de síntesis y origen químico, utilizaban organismos vivos para su desarrollo. Los biológicos supusieron un importante cambio en la forma de afrontar patologías como la diabetes, las enfermedades de origen autoinmune, el enanismo o el cáncer. A principios de la década de 2000, los medicamentos biológicos que surgieron en los 80 empezaron a perder sus patentes. De esta forma aparecieron los biosimilares: fármacos de origen biológico fabricados a partir de una ver-sión del mismo principio activo que su biológico de referencia y que han de-mostrado con éste una equivalencia en términos de eficacia, seguridad y calidad.
Los biosimilares se autorizan para las mismas, o menos, indicaciones que las tratadas con los correspondientes biológicos originales. Hoy en día existen biosimilares en áreas terapéuticas clave como cáncer, diabetes, artritis reumatoide, enfermedades inflamatorias intestinales y dermatológicas así como en tratamientos de fertilidad.
El Global. Otra de las realidades respecto a la introducción de biosimilares es la constatación de que en el día a día en la atención hospitalaria se están efectuando intercambios en la dispensación de medicamentos biológicos sin el conocimiento del clínico y sustituciones automáticas y generalizadas.
Los medicamentos biológicos, en contraposición a los fármacos obtenidos por síntesis química, son moléculas altamente complejas y que requieren para su producción de un organismo vivo. Dada su naturaleza biológica existe una cierta variabilidad estructural inherente a cualquier biológico, en contraposición a la homogeneidad de los medicamentos de síntesis química. Por eso reproducir un medicamento biológico original y demostrar la equivalencia entre ambos, es decir crear un biosimilar, requiere de muchos más estudios que los que se necesitan para producir un genérico (réplica de un medicamento de síntesis).
DineroySalud. La Asociación Española de Medicamentos Biosimilares (BioSim) nace con el objetivo de fortalecer la posición de la industria de los biosimilares en España, un conjunto de fármacos que en los próximos cinco años podría generar un ahorro al SNS de entre el 20 y el 30%.
Europa fue pionera en establecer un marco legal y una normativa para la aprobación de los medicamentos biosimilares. En la actualidad, existen 19 biosimilares autorizados por la Comisión Europea (CE) y seis productos en evaluación por parte de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, en sus siglas en inglés), que podrían desembocar en nuevas autorizaciones, todo ello juntos a numerosos candidatos a biosimilar en investigación.