Más de doce años avalan los medicamentos biosimilares, desde que se aprobó en Europa el primero de ellos, en 2006.
Hace ya más de una década de la irrupción de los biosimilares (medicamentos biológicos muy similares a otro ya existente) en el mercado. Aunque a día de hoy hay en Europa alrededor de medio centenar ya aprobados, referidos a una docena de biológicos originarios –y en los próximos años se espera que la cifra aumente considerablemente, lo que ya anticipa el impacto que están llamados a desempeñar–, su empleo aún parece no terminar de calar entre una parte del colectivo médico y los pacientes.
El Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid ha acogido la presentación regional del Libro Blanco de los Medicamentos Biosimilares en España: Innovación y Sostenibilidad’ publicado por la Fundación Gaspar Casal con la colaboración de Sandoz con el objetivo de orientar a todos los actores involucrados en el manejo de los biosimilares.
La penetración de los medicamentos biosimilares no se está haciendo de manera uniforme en el Sistema Nacional de Salud. La jefa del Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital de Son Espases, la Dra. Olga Delgado, explicó que su peso es desigual también en la Unión Europea.
La expiración de patentes de terapias biológicas extenderá su uso a los pacientes.
La aportación que realizan los biosimilares en términos de ahorro y de acceso ha sido el principal tema abordado en el simposio Biosimilares en Oncología: el qué, el cómo y el por qué organizado por Kern Pharma en el marco del congreso de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
El objetivo, tal y como se detalla en el documento presentado la semana pasada, no es otro más que equilibrar la innovación y la competencia.
Un editorial del BMJ en el que defiende la utilidad de los medicamentos biosimilares.
La agencia creará nuevas herramientas de revisión y otros recursos para fomentar el desarrollo de biosimilares.
Entre los próximos lanzamientos hay dos adalimumab y un trastuzumab que aspiran a competir frente a ‘Humira’ y ‘Herceptin’. También se sumarían al arsenal varias enoxaparinas, condroitinas sultato y una glargina.